Nunca aprendí cómo deberían ser las relaciones con los exs.
Soy muy buena novia y soy muy mala ex.
No de esas loquitas y musiquita de Psicosis de fondo. No.
Pero creo que la categoría de ex no debería existir.
Nunca aprendí cómo enterrar gente de un día para el otro. No soy así.
Pero tampoco sé cómo obligarme a fingir que esa persona se transforma de ser un ser amado y especial, a ser un ser común. Unx más.
No lo sé.
Quizás esa sea mi gran falencia en cuanto a las relaciones humanas.
El querer que todo se mantenga, que el amor y el respeto sigan por un pasado en el que lo pasamos bien. Y te juro que pongo todo mi empeño. Pero a veces (siempre), las cosas se malversan y termino mandando a la mierda implícitamente por no entendimientos.
Creo que, de todos modos, el resumen es la sinceridad para con uno mismo.
Si soy sincera conmigo, siempre, SIEMPRE, luego, nada malo pasa.
EN FIN.
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3.11.14
24.6.14
Soy un Cronopio
No soporto el vacío y lo relleno con viejas actitudes que regeneran viejas personas que me regeneran viejos sentimientos.
Viejas sensaciones de soledad, tristeza, abandono, desinterés, y ganas de nada.
Como ya alguien dijo, México es la sociedad del mevaleverga-mechupaunhuevo.
Los códigos acá, no voy a decir que no existen porque presupongo que en toda sociedad hay códigos, pero son muy diferentes a los códigos con los que yo y mi entorno de toda la vida, incluso mi entorno más cercano de ahora, conoce y maneja.
Hablo por mí, hablo por experiencias varias de gente cercana.
Si tuviera ánimo intelectual, podría hacer dos cosas: podría escribir un ensayo acerca de cómo influye el miedo en diversos ámbitos de la sociedad mexicana o podría darle forma de novela a diversas historias de locura amorosa, para llegar a la conclusión de que es todo al pedo y aquellos que te dicen que sos dramática, loca y novelera, tiene el germen del mevaleverga en la piel, clavado en el ADN, y cuando eso ocurre, no hay vuelta atrás.
Lo mejor es irse.
Y ese es trabajo de cada quien.
En este caso, mío.
Por eso, queridos camaradas, me pone feliz comunicarles que en septiembre me voy a Argentina.
Y ahora aplico yo el mevaleverga, caiga quien caiga, cueste lo que cueste, me voy, no me importa nada.
Me voy a inyectar amor y prepotencia social.
Pero falta un montón.
Qué cosa la vida.
Cómo es crucial la diferencia entre estar realmente sola y sentirse sola, estando con alguien. Que lo segundo jamás te ocurra, persona.
Acá en Playa las personas se siguen yendo, físicamente y no, he perdido amigos, pero como soy de esos seres sentimentales, creo que los amigos no se pierden, si se pierden, no eran amigos, sólo personas que vinieron un ratito a enseñarnos quién sabe qué.
Entonces le agradezco y ya. (Cómo si fuera tan fácil dejar ir para Chuls).
No sé, boludo, fijate.
A veces también creo que cuando más uno se acerca a los seres mevaleverga, estos se van, se alejan. Y esa especie de histeria no me gusta, no me deja cómoda.
Yo vivo la vida hoy, y si hoy no lo hacemos, si hoy no los disfrutamos, si hoy no, entonces, qué?
No sé, unos le llaman Carpe Diem. Los seres mevaleverga (también conocidos como famas cortazarianos) le llaman intensidad.
Fucck off, soy un Cronopio. Y tú también, aunque trabajes en el Gobierno.
Ahora me ocupo de pasar el menor tiempo posible en mi trabajo, porque no me gusta la vibra que hay ahí, y por ahora me re cuesta cambiarla. Y me ocupo de pasar más tiempo con la familia que me formé acá y de mamar música. Los pibes de la casa, cada día más lindos, la gente-ángel que apareció y aparece...esas cosas tan básicas, el amor de hermanos de vida.
Gracias pué.
Viejas sensaciones de soledad, tristeza, abandono, desinterés, y ganas de nada.
Como ya alguien dijo, México es la sociedad del mevaleverga-mechupaunhuevo.
Los códigos acá, no voy a decir que no existen porque presupongo que en toda sociedad hay códigos, pero son muy diferentes a los códigos con los que yo y mi entorno de toda la vida, incluso mi entorno más cercano de ahora, conoce y maneja.
Hablo por mí, hablo por experiencias varias de gente cercana.
Si tuviera ánimo intelectual, podría hacer dos cosas: podría escribir un ensayo acerca de cómo influye el miedo en diversos ámbitos de la sociedad mexicana o podría darle forma de novela a diversas historias de locura amorosa, para llegar a la conclusión de que es todo al pedo y aquellos que te dicen que sos dramática, loca y novelera, tiene el germen del mevaleverga en la piel, clavado en el ADN, y cuando eso ocurre, no hay vuelta atrás.
Lo mejor es irse.
Y ese es trabajo de cada quien.
En este caso, mío.
Por eso, queridos camaradas, me pone feliz comunicarles que en septiembre me voy a Argentina.
Y ahora aplico yo el mevaleverga, caiga quien caiga, cueste lo que cueste, me voy, no me importa nada.
Me voy a inyectar amor y prepotencia social.
Pero falta un montón.
Qué cosa la vida.
Cómo es crucial la diferencia entre estar realmente sola y sentirse sola, estando con alguien. Que lo segundo jamás te ocurra, persona.
Acá en Playa las personas se siguen yendo, físicamente y no, he perdido amigos, pero como soy de esos seres sentimentales, creo que los amigos no se pierden, si se pierden, no eran amigos, sólo personas que vinieron un ratito a enseñarnos quién sabe qué.
Entonces le agradezco y ya. (Cómo si fuera tan fácil dejar ir para Chuls).
No sé, boludo, fijate.
A veces también creo que cuando más uno se acerca a los seres mevaleverga, estos se van, se alejan. Y esa especie de histeria no me gusta, no me deja cómoda.
Yo vivo la vida hoy, y si hoy no lo hacemos, si hoy no los disfrutamos, si hoy no, entonces, qué?
No sé, unos le llaman Carpe Diem. Los seres mevaleverga (también conocidos como famas cortazarianos) le llaman intensidad.
Fucck off, soy un Cronopio. Y tú también, aunque trabajes en el Gobierno.
Ahora me ocupo de pasar el menor tiempo posible en mi trabajo, porque no me gusta la vibra que hay ahí, y por ahora me re cuesta cambiarla. Y me ocupo de pasar más tiempo con la familia que me formé acá y de mamar música. Los pibes de la casa, cada día más lindos, la gente-ángel que apareció y aparece...esas cosas tan básicas, el amor de hermanos de vida.
Gracias pué.
7.5.14
Sra., el pasado, pasó
No sé lo que está pasando, pero son varias cosas.
De repente, ataque por hacer ejercicio. Ojalá dure, no?
Es que tuve una experiencia un poco desafortunada de bajón anímico, los raveros entenderán, el sábado, y decidí dejar todo lo externo que jode (menos las galletas de chocolate y a ella) (quizás a ella es a la primera que debería haber decidido dejar), entonces el lunes dejé de fumar, de beber y de ingerir cosas, por ende, no más salidas nocturnas que no me llenan el alma, por un tiempo. Y se ve que al cuerpo le pintó moverse.
Ergo, ayer fui a correr, antes de ayer a yoga. Hoy repito yoga y ya me anoto como para ir siempre. Queda a una cuadra de casa. El mar, a cuatro. Quién como nosotros.
Y hoy me duele todo el cuerpo, me duelen los músculos de la cintura como nunca me dolieron, esos músculos que tan adentro están, bajo toda esa grasa que los cubre, los famosos salvavidas de Chuls.
Escribo desde la cama.
Llegué a una conclusión hace poco, o hace mucho, pero hace poco la puse en palabras mientras volvía a casa con Ceci, Camila la perra china marmolada y Flor (creo que era Flor): cada día mi bisexualidad se torna un poco más homosexualidad. Si. Cada día siento menos conexión con los tipos en general, me parecen un poco más estúpidos, más básicos, más eso que no me gusta. Claro que no puedo generalizar, siempre hay algún tipito con el que tendría algo, pero no sé, no me estarían motivando a intentar tener algo profundo. Bueno, quiero decir que esto es una hipótesis y que, si bien mi admiración por las mujeres en general es mucho mayor, sigo teniendo esa semillita dentro mío que dice: no es el sexo/género, sino la persona. Y si, esa es la semillita bisexual que germina.
O quizás, hacer esa de Tabú, no? Que sean tres, una pareja de tres, en donde el hombre sea sólo un objeto y la conexión real y más importante sea entre las dos mujeres.
Ok.
No voy a hablar acá sino en terapia con amigas de lo choto que me parece que los padres se queden estancos en una visión del mundo heterosexual y no acepten que sus hijos eligen otra cosa. Que homologuen la felicidad con preguntar todo el tiempo por las relaciones heterosexuales presentes en la vida de sus hijos. No sólo creo que es insalubre para ellos, sino que resulta ser una negación del sujeto hijo en su totalidad. Negas una parte de mí por tu cuadradez mental, por tu incapacidad, por tu involución, ergo, negas mi todo completo. Así de drástica soy. Y así habrá que vivir. Con la negación y el no hablar de ciertos temas. Qué triste, a mí, que me gusta hablar de todo.
Vivir en un mundo de ilusiones no es la idea, a no ser que tengas cinco años o 60 y demencia senil.
En fin, ya me amigaré con la idea de conservadurismo mental y algún día dejará de hacerme mal que a mi vieja le interese tanto que yo esté enpijada.
Qué más?
El silencio de la mañana es fundamental para la paz mental, pero ya debo cambiar la música del celular.
Ah, eso. Y por todas las preguntas de mi vieja acerca de los señores, soñé con Roberto, no mames! Algo muy bizarro, como que yo iba a un lugar en dónde estaba él y estaba más gordo y me negaba un beso y tampoco podía dormir en su casa, así de compas, entonces tenía que viajar toda la noche en camión para volver. Muy víctima yo.
Ya.
Lo último: estoy tocando el bajo.
De ella no voy a hablar acá, porque una vez me dijo: no hagas de esto una historia literaria (o algo así).
De repente, ataque por hacer ejercicio. Ojalá dure, no?
Es que tuve una experiencia un poco desafortunada de bajón anímico, los raveros entenderán, el sábado, y decidí dejar todo lo externo que jode (menos las galletas de chocolate y a ella) (quizás a ella es a la primera que debería haber decidido dejar), entonces el lunes dejé de fumar, de beber y de ingerir cosas, por ende, no más salidas nocturnas que no me llenan el alma, por un tiempo. Y se ve que al cuerpo le pintó moverse.
Ergo, ayer fui a correr, antes de ayer a yoga. Hoy repito yoga y ya me anoto como para ir siempre. Queda a una cuadra de casa. El mar, a cuatro. Quién como nosotros.
Y hoy me duele todo el cuerpo, me duelen los músculos de la cintura como nunca me dolieron, esos músculos que tan adentro están, bajo toda esa grasa que los cubre, los famosos salvavidas de Chuls.
Escribo desde la cama.
Llegué a una conclusión hace poco, o hace mucho, pero hace poco la puse en palabras mientras volvía a casa con Ceci, Camila la perra china marmolada y Flor (creo que era Flor): cada día mi bisexualidad se torna un poco más homosexualidad. Si. Cada día siento menos conexión con los tipos en general, me parecen un poco más estúpidos, más básicos, más eso que no me gusta. Claro que no puedo generalizar, siempre hay algún tipito con el que tendría algo, pero no sé, no me estarían motivando a intentar tener algo profundo. Bueno, quiero decir que esto es una hipótesis y que, si bien mi admiración por las mujeres en general es mucho mayor, sigo teniendo esa semillita dentro mío que dice: no es el sexo/género, sino la persona. Y si, esa es la semillita bisexual que germina.
O quizás, hacer esa de Tabú, no? Que sean tres, una pareja de tres, en donde el hombre sea sólo un objeto y la conexión real y más importante sea entre las dos mujeres.
Ok.
No voy a hablar acá sino en terapia con amigas de lo choto que me parece que los padres se queden estancos en una visión del mundo heterosexual y no acepten que sus hijos eligen otra cosa. Que homologuen la felicidad con preguntar todo el tiempo por las relaciones heterosexuales presentes en la vida de sus hijos. No sólo creo que es insalubre para ellos, sino que resulta ser una negación del sujeto hijo en su totalidad. Negas una parte de mí por tu cuadradez mental, por tu incapacidad, por tu involución, ergo, negas mi todo completo. Así de drástica soy. Y así habrá que vivir. Con la negación y el no hablar de ciertos temas. Qué triste, a mí, que me gusta hablar de todo.
Vivir en un mundo de ilusiones no es la idea, a no ser que tengas cinco años o 60 y demencia senil.
En fin, ya me amigaré con la idea de conservadurismo mental y algún día dejará de hacerme mal que a mi vieja le interese tanto que yo esté enpijada.
Qué más?
El silencio de la mañana es fundamental para la paz mental, pero ya debo cambiar la música del celular.
Ah, eso. Y por todas las preguntas de mi vieja acerca de los señores, soñé con Roberto, no mames! Algo muy bizarro, como que yo iba a un lugar en dónde estaba él y estaba más gordo y me negaba un beso y tampoco podía dormir en su casa, así de compas, entonces tenía que viajar toda la noche en camión para volver. Muy víctima yo.
Ya.
Lo último: estoy tocando el bajo.
De ella no voy a hablar acá, porque una vez me dijo: no hagas de esto una historia literaria (o algo así).
21.3.14
Primavera en México
Él desapareció luego de que ella le pidiera con tranquilidad una demostración de interés.
Claridad.
Algo que ella había pedido al Universo, él ahora se lo entregaba en mano.
Algo que ella había pedido al Universo, él ahora se lo entregaba en mano.
5.3.11
Peut-être
Es terrible que sean tan terribles los fines de semana luego de separarse.
Separarse de alguien, pero juntarse más que nunca con uno.
Después de un mes, las cosas se siguen sucediendo a una velocidad mortífera.
Sigue pasando cosas letales para el aburrimiento, pero tengo la sensación de que los fines de semana todo se para.
Separa.
Claro, los fines de semana me vuelve a caer la ficha de que me separé y esos dos días del orto, me separo de mí.
Separarse, decirlo así pareciera implicar una atadura mental, como si hubiéramos estado cosidos lado a lado y no fue así, pero lo siento como si.
Vuelvo a pensar, si no me morí esa vez, esta mucho menos, claro.
Los fines de semana me quedo vacía de cosas, repleta de sensaciones que no entiendo.
Me convierto en una idiota sentimental cuya acidez e ironía quedaorn en un pozo de agua, sin agua.
Queriendo drogarme. Si, queriendo drogarme. Un poquito. Y con drogas blandas y verdes. Nada grave, mamá.
La reconcha de la lora, me voy a obligar a salir al sol, idiota.
Quizás el calorcito evapore las lágrimas.
Dale al play ACÁ y escuchá Final, de Pájaros.
Separarse de alguien, pero juntarse más que nunca con uno.
Después de un mes, las cosas se siguen sucediendo a una velocidad mortífera.
Sigue pasando cosas letales para el aburrimiento, pero tengo la sensación de que los fines de semana todo se para.
Separa.
Claro, los fines de semana me vuelve a caer la ficha de que me separé y esos dos días del orto, me separo de mí.
Separarse, decirlo así pareciera implicar una atadura mental, como si hubiéramos estado cosidos lado a lado y no fue así, pero lo siento como si.
Vuelvo a pensar, si no me morí esa vez, esta mucho menos, claro.
Los fines de semana me quedo vacía de cosas, repleta de sensaciones que no entiendo.
Me convierto en una idiota sentimental cuya acidez e ironía quedaorn en un pozo de agua, sin agua.
Queriendo drogarme. Si, queriendo drogarme. Un poquito. Y con drogas blandas y verdes. Nada grave, mamá.
La reconcha de la lora, me voy a obligar a salir al sol, idiota.
Quizás el calorcito evapore las lágrimas.
Los fines de semana todo se para, menos tu pija acá.
Dale al play ACÁ y escuchá Final, de Pájaros.
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